domingo, 5 de mayo de 2013

You will never realize

Puede que nunca te des cuenta.
Puede que nunca lo hagas.
And that´s alright.


jueves, 2 de mayo de 2013

Ego time (recap)

Aunque hace años que dejé apartado el hobbie de escribir un diario, hay veces que escribo como si aun lo hiciera. Esta es una de esas veces.

Things I found myself doing here. For the first time.

Eating cheese. Not because it´s the only edible thing in the fridge, but because I actually quite like it.

Walking to work. 20 minutes of beatiful views and random thoughts while listening to music. Music. Always.

Running on the treadmill of the gym. I didn´t dare to do it before, I´m still wondering why. Too scary. I just walked fast, holding the bar tight with both hands fearing to fall. On the top of that, I now run for 20-30 minutes. I´ve never thought I was actually capable to run that long, even in my healthiest days.

Eating soups. At least 3 times a week. I guess it has something to do with my non existing cooking skills. But I do enjoy it.

Spending hours in the shops... just looking at stuff for the house. Like cushions, paintings, decorative things to make the flat/room look pretty. I´ve never been interested, unless there were retro-vintage-trendy gadgets that instantly caught my eye.

Smiling roughly 90% of the time. If not more. I did like to smile a lot, but I was aware every time I was doing it. Concious of it. But not now. I smile even without realizing that my lips have been curved for long.

Having work meetings in a coffee shop, drinking a capuccino next to the river side. That´s one of the things I like the most in my job, among many others. You can have meetings in the cosy shop just around the corner, a quiet space with chill (but cool) music with the sun coming through the window (when possible).

Going to sleep late. By late I mean later than 10.30pm, when I used to go to bed before. Even though I have more free time since my job allows me to get out at 5pm, time flies for me. And I found out I can certainly handle it, going to sleep at 12 is not a big deal anymore.

That´s all for now. I could still go on, but let´s keep it short and simple for now. People tend to overcomplicate things. Me included.







jueves, 21 de marzo de 2013

Not all those who wander are lost

La mañana lucía, y ya era más de lo que podría esperarse de cualquier mañana. Acercó su mano a la ventana, a pocos centímetros, y retiró la cortina para dejar pasar la luz que ya se colaba por cada rendija. Entrecerró los ojos y bostezó. De su boca escapó un suspiro de ganas y tranquilidad.

Cuando salió a la calle el sol aún la esperaba. Se ajustó los cascos antes de empezar a andar. Le gustaba vestir los paseos con música. El viento era un habitante más, y se dejó guiar por él. Recto. Izquierda. Derecha. Decidió no hacer caso a los momentos en los que la brisa se confundía haciéndose un remolino. Es normal tener dudas, pensó. A veces uno no sabe muy bien donde va. En realidad, pocas veces lo sabe. Se compadeció del viento y siguió caminando. A pesar de ser temprano, la ciudad había despertado hacía horas.

En ocasiones le asaltaban pensamientos que la alejaban de la realidad unos cuantos metros. Aunque desconocía donde se situaba exactamente eso que llaman realidad. En su cabeza existían pensamientos, sueños, canciones, sentimientos y entorno. A veces se entremezclaban y le resultaba difícil diferenciar unos de otros.

"Las palabras y el viento, esta es una ciudad de soplos, brisas y huracanes.
Hay silencios más llenos que el discurso más largo del mundo. Momentos que te tatuarías para llevar siempre contigo.
A veces dejo la puerta abierta de mis sueños, sin quererlo."

La música seguía saliendo a través de sus cascos mientras paseaba por una plaza, luego una calle ancha. Se metió por calles estrechas y caminos raros. La vida te lleva por caminos raros. Frases aleatorias se dibujaban en el aire, en los escaparates. Pensó en su familia, lejos. Les echaba de menos, sí. Pensó en aquel momento, en ese lugar. Se sentía bien allí, sí. No había fantasmas de los que escapar ni monstruos que destruir. Todo aquello era como un paréntesis, aquel escondite con el que siempre había soñado. 

No tenía un destino claro, pero estaba disfrutando el paseo. Sabía que tarde o temprano llegaría a algún sitio, aunque no tenía ninguna prisa. "How these days grow long".




viernes, 15 de marzo de 2013

A person who

  • Is good, loving, caring and kind. Don't settle for less.
  • Puts your happiness on the same level as his.
  • Knows what he wants, and it's you. No doubts, no excuses.
  • Can't stand to be mad at you and not talking to you.
  • You can have fun with. Even while laying in bed doing nothing.
  • Doesn't reject you. By any means.
  • Speaks better whith no words.
  • Doesn't give up.

That's how I want to be. That's how I want him to be. But he already is.

Why stick around? Move on.
Just make sure you have the right standards to live by.



domingo, 3 de marzo de 2013

Born musical

Suelo decir que mi cabeza sigue un mecanismo musical. Que mis pensamientos se hilvanan mediante notas, versos, trocitos de canciones (con trocitos de lo verde del jardín). Que todas mis ideas y sentimientos se asocian a diferentes letras y melodías. Suelo decir también que la música me protege del resto del mundo. No miento. Música para anestesiarte, música para desahogarte, música para recordarte y también para olvidarte. Música para imaginarte. Música para cuando no me salen las palabras, también música para cuando no quiero escuchar mis propios pensamientos. Música para celebrar, o para gritar por dentro.
Suele pasarme que cuando escucho una canción que me llega, todo desaparece alrededor y nada importa. El resto del mundo activa el mute, y solo existe la canción y ese momento. Solo la canción y ese momento. Soy incapaz de seguir una conversación o de acertar a conducir bien si esto sucede. Podría considerarse un problema, para mí no lo es. Odio conducir precisamente por cosas como ésta.

Hoy quería escribir sobre el tiempo anterior a Londres, ese tiempo en el que me dividía entre el miedo y las ganas. Ese tiempo en el que no sabía qué hacer, y la balanza Madrid-Londres se desequilibraba a cada segundo, siempre para el lado opuesto. Pero la única manera de la que puedo explicar ese proceso es...  a través de canciones.

Quizá alguien lo entienda... o quizá no. Lo bueno de las canciones es que cada uno las entiende a su manera. And that's alright.

(links included)
- Europe - there's a question I've been meaning to ask you... what do you think about Europe?
- London Calling
- Electric Heart  (stay forever)
- I will wait
- Should I stay or should I go?
- Nothing but the whole wide world to gain
- Let's get out of this country
- Fireflies - I'm weird 'cause I hate goodbyes..
- How to save a life - esta es la canción que siempre escucho en el avión, desde la primera vez que salí a Italia.
- See the world
- I wish that I could see you soon
- Electric feel

martes, 26 de febrero de 2013

El hombre de mi vida

Nos conocimos hace unos meses. Lo confieso: fue amor a primera vista. Yo nunca he creído en esas cosas, siempre pensé que era una leyenda urbana. Una de estas anécodtas que la gente te cuenta de un amigo de un primo super conocido. Una de estas historias que lees que le ha pasado a alguien, pero nunca conoces a ese alguien. Y como en las películas, crees que esas cosas suceden en la vida real. Pero desde la primera vez que le vi ya le quería. Creo que le quería antes de conocerle.

Nos veíamos todas las semanas, pero las horas se me antojaban segundos a su lado. A pesar de pasar noches en su casa, solo deseaba levantarme por la mañana y poder ver su carita.  

No tiene demasiado pelo, aunque en nuestro primer encuentro tenía una buena mata de pelo negro. No hay nada de especial en el color de sus ojos, de un tono castaño invernal, pero son los ojos más bonitos que he visto en mi vida. Expresivos, alegres, siempre atentos a lo que ocurre a su alrededor. No puedo evitar derretirme cada vez que noto su mirada fija en mí, aunque esté a unos cuantos metros.

Con él, me gusta el silencio. Porque él habla sin palabras, solo con la mirada. Y te hace sentirlo todo. Me gusta tenerle en mis brazos, y oler su pelo, aunque tenga poco. 

Tiene una nariz con bastante personalidad, y una cara redonda que no me canso de besar. No tiene un solo músculo definido y es más bien gordito, pero cuando le miro solo veo perfección absoluta.

A pesar de considerarme anti-machismo, a él me encanta prepararle la comida. O elegir su ropa. Me siento bien haciendo cualquier cosa por él, porque lo haría todo.

Le conocí hace solo unos meses y sé que es el hombre de mi vida. Lo sé, porque le quería antes de conocerle, y le querré toda mi vida. Lo sé, porque cada vez que pienso en él todo es perfecto, sólo porque él existe. Lo sé, porque estoy lejos y lo que más deseo en el mundo es poder verle como antes, todas las semanas. Y poder tenerle en mis brazos, y cubrirle de besos hasta que me lance un grito agudo de bebé.

Porque el hombre de mi vida se llama Rubén, apenas tiene 6 meses y es mi sobrino. Y es la cosa que más quiero en el mundo mundial.

Gracias a mi adorable hermana Raquel y a mi también adorable cuñado Raúl, por traerle a la familia. Os quiero un montón... pero lo siento, ¡él es mi gordito!




jueves, 21 de febrero de 2013

In a nutshell

Londres, by Lady Madriz, in nutshell.
Osease, en pocas palabras.

- Hasta para trabajar en la tienda más cutre necesitas cursar un máster. Las entrevistas varían de 2 a 3, con una duración media de una hora (a veces son 15 minutos o a veces 3 horas). Luego harás un training (esto es: trabajar en su tienda a cambio del aire que respiras) para que finalmente decidan si te quieren o no. A saber: en cualquier entrevista de grupo habrá al menos 2 españoles y/o italianos.

- No llueve tanto como dicen. Por lo menos en los escasos 15 días que llevo aquí, ha llovido solo por las noches. ¬ ¬ Meh.

- Si no tienes google maps en el móvil, estás perdido en Londres. Literalmente. Alternativas: hacerte pasar por invidente para que sea otro quien te guíe o acabar viviendo debajo de un puente porque no has sabido volver a casa.

- No te vale con hablar inglés. Porque aquí no hay una mayoría étnica, esto es: cada uno habla el inglés que le sale de las narices. Y tienes que aprender a pillarle el tranquillo al acento chino, al indio, al inglés profundo y al portugués. Lo bueno: la cantidad de españoles e italianos hace mucho más fácil la comprensión. Sorri, bat is tru.

- Es el país de los white rabbit de Alicia en el País de las maravillas. Todo el mundo va con prisas, mareas de gente se entrecruzan por todos lados. Lo mejor: no hay apenas accidentes ni avalanchas. Milagros de la naturaleza.

- Reza conmigo: por cada tienda de Londres habrá, al menos, un español trabajando.

- Se conoce gente por doquier. Y eso es así: Londres es una ciudad de paso, y todos los que están de paso se entretienen unos con otros. Cada uno tiene una historia que contar, y lo mejor: siempre quieren contarla.

- Las tiendas. Oh. My. Las tiendas. Ahí lo dejo.

- Aún no se han enterado de lo que es la buena cerveza. Creí que sólo pasaba en Edimburgo, y les he dado 2 años de margen para ver si hacían algo para reparar el tema. Pero ni por esas. Mahou no aparece por ninguna parte. En cambio, pintas sin espuma con sabor a agua con gas, las tienes por doquier. Lo peor: encima tienes que pagar por ellas.

- Love or Hate. Elige. Londres lo odias o lo adoras, y eso lo compruebas los primeros 3 días. Hay gente tan quemada que pronto entrará en combustión espontánea, y gente tan encantada que... acaba de llegar. Yo, de momento, lo adoro. Obviously.

- Madríz. Me he ido, sí, pero no creo en lo que mi amigo B. me dijo al llegar: olvídate de Madrid, estás aquí y punto. Claro que estoy a 100 cosas y no puedo ni quiero seguir el ritmo de allí, porque aún no he descubierto la manera de vivir dos vidas paralelas. Pero Madríz ha segudio conmigo, y desde aquí dar las gracias a mi familia, siempre y en todo momento. A Nenúfar, Nut y White, por estar -cerca de veras ;)-. A Michelangelo y a Mostris, porque son los mejores. ¡Ya no queda nada para tu visita, Michelangelo! Madríz puede que no sea como Londres en términos de amor odio, pero a pesar de haber vivido 24 años allí, lo sigo adorando.

Vale, quizás no han sido pocas palabras precisamente... pero acostumbrados a mis biblias en verso, esto podría denominarse microcuento para Lady Madríz. Buenas noches, ladies and gentlemen. It's getting late, and it's cold outside.



-