miércoles, 9 de octubre de 2013

Cosas que se aprenden con las canciones infantiles

Que para dormir a un elefante, hace falta un chupete muy grande. Un sonajero de coco, y saber bailar un poco. Que si se despierta de noche, hay que sacarle a pasear en coche. Aquí es cuando te preguntas quien demonios saca a pasear a un elefante con insomnio a media noche.

Que una canción con un pollito atropellado por un tractor puede ser hasta entrañable. 

Que si estas feliz y lo sabes, tienes que aplaudir. 

Que las vacas lecheras hacen leche merengada, vaya vacas mas saladas.

Que un elefante, además de tener insomnio, también puede columpiarse sobre la tela de una araña. Como si fuera un ser ligero y etéreo. Incluso 7 elefantes pueden balancearse sobre una misma tela de una araña. 

Que puedes ser lo que quieras, desde una taza, a una tetera, un plato hondo o un cucharón si te lo propones.

Que ir de paseo en un auto feo no importa, siempre que lleves torta. Y que a tu padre le da igual que el auto sea feo.

Que cuando acabas de nacer, la colita has de mover, y las plumas sacudir. Si eres un pajarito puedes hacer estas cosas nada mas nacer, y también bailar sin parar.

Que los ratones chiquitines se alimentan de chocolate y turrón, y bolitas de anís. Y sueñan con ser grandes campeones jugando al ajedrez. Ojo con las aspiraciones de los ratones, que no solo de queso viven los roedores.

Que las lobas esconden a sus lobitos detrás de una escoba, y nadie se inmuta por ello.

Que si eres bonita, no pagas dinero por ir en barca. Y que hay chicas que no son bonitas ni lo quieren ser, por alguna extraña razón.

Que no tiene nada de particular si un patio se moja cuando llueve, como los demás.

Que los dos micos son los únicos que no se salvaron en el diluvio universal, porque nadie les veía. Todos los demás, el cocodrilo y el orangután, dos pequeñas serpientes y el águila real, no faltó ninguno.

Que si tienes un sapo llamado Pepe y quieres que venga, da igual cómo te pongas. El salta, salta, y pasa olímpicamente de ti.


lunes, 30 de septiembre de 2013

Randomly taken

Hay veces que lo bordas, y veces que lo tiras todo por la borda.

Cuando se miró los pies descubrió que sus pasos ya no le seguían. Tuvo que abandonarse a andar para encontrarse de nuevo.

Y la vida les sorprendio con una nueva mañana, llena de los mismos rayos de sol que ya nunca les acompañaban.

Cuanto has estado fuera? Llevo una vida buscándote.

Los tacones aun resonaban en sus oídos como un eco cercano. La escuchaba recorrer los pasillos de la casa, y a veces hasta acercarse a su habitación. Nunca la veía, eso es verdad. Pero también lo de menos.

domingo, 22 de septiembre de 2013

It´s time.

El olor de las paredes. El calor de septiembre en el Templo de Debod. Los sábados en casa de mi hermana. La sureña con mis amigos. Cualquier sitio con mis amigos. Montesa con mis amigas. Cualquier sitio con mis amigas. Los reencuentros. Los masajes de mi madre. Caminar por Madrid como si fuera nueva en la ciudad. Los videos absurdos de mi padre. La presión de la ducha. Quedarme quieta, muy quieta esperando al autobús en Goya, e intentar con todas mis fuerzas congelar ese momento en mi memoria. Los gritos y embestidas de mi gato para que le haga caso. El centro en Navidad. Mi sobrino, siempre. 

Este año no pasaré Nochevieja en Madrid. No sé si estaré aquí el año que viene, así que he preferido guardarme ese día en el bolsillo Londinense. Y aunque no me arrepiento de mi decisión, la nostalgia aumenta aun a 3 meses de la fecha. Hay días como estos, que son como el café solo de máquina. No se sabe muy bien como digerirlos, y siempre dejan un sabor amargo a cada trago. Pruebas entonces a enrollarte en una manta, tumbarte en el sofá y esperar hasta que la crisálida se rompa en algún momento, mientras ves una peli. Intentas ocupar tu cabeza en otras cosas, aunque no siempre funciona. Ni siquiera el sueño sirve ya de refugio, porque tu subconsciente no deja de echar de menos ni en la fase REM más profunda. Y te despiertas desorientada, esperando levantar la persiana y encontrarte con tu cuarto de siempre. En tu casa de siempre. En tu ciudad de siempre. En lugar de eso te despiertas y no hay persiana que levantar. Tu cuarto no es ni siquiera tuyo, aunque es bonito. Impersonal, pero bonito. A pesar de ello no consigue mitigar la sensación de aturdimiento. 

Estos días son inevitables. En cierta manera necesarios. La eterna pregunta es cuánto se repetirán. Porque de ello depende tu estancia, tu vida, tú y todo lo que te rodea. De días como estos, como el café de máquina. Y sabes que, por el momento, no vas a poder tomar otro café que no sea ese.







lunes, 8 de julio de 2013

Like a Rolling Stone

Supongo que todos hemos sido testigos de incontables despedidas. Supongo que a todos nos ha invadido ese sentimiento de debilidad, como si te extirpasen en un segundo una parte de ti, aunque no sepas muy bien cual. Siempre es la misma sensación la que acompaña.

No solo por el que se va, sino porque el que se queda. Y viceversa. No solo te dejan un regusto agridulce porque son despedidas en sí, si no por todo lo que significan. Porque ves que la gente no para de llegar, para luego irse. Porque nadie se queda. Porque ves que tú no paras de llegar, para luego volver a irte. Porque tú tampoco te quedas. Porque ves que en tu camino hay miles de cruces, millones, pero nunca un camino común. Porque nada es eterno, and that’s alright. Y si está bien… si está bien si es tan fácil… por que duele así por dentro? Quizá nadie dijo que fuera fácil, solo que merecía la pena. Que nada desaparece, solo se transforma. Que para mejorar hay que cambiar, que la evolución es cambio. 

Pero ese alguien se olvidó de hacérselo entender a esa parte de nosotros, esa que se retuerce en cada ‘hasta luego’. Porque los ‘adiós’ siempre fueron demasiado duros como para ponerlos en alto, y preferimos mantener la esperanza de volver a vernos. Aunque muchas veces no sea verdad, y lo sepamos.

'Only know you've been high when you're feeling low.
Only hate the road when you're missing home.
Keep your head up, keep your heart strong.
Keep your mind set, keep your hair long.'




viernes, 5 de julio de 2013

I'm working my socks off to... this.

A president of an important company came to the office yesterday. 
We were strictly told to explain our job when he did the introductory round up.
As I wasn't at the office at that time - I therefore missed it - my workmate had to explain what I do. 

- What did you say about my job? - I asked enthusiastically
- Well, I said... she sits there, being pretty.



I know he meant well. But at that very moment I felt the terrible urge to punch his face. In a lovely way, of course.

martes, 25 de junio de 2013

Things I still don't get

Cada día aumenta mi lista.

Las actualizaciones laborales en el perfil de Facebook. No es Facebook una red social personal, no un linkedin? Para que necesitas recordarles a tus amigos donde trabajas? Meh.

Los que cuelgan fotos de comida constantemente. Que les pasa?

La gente que no habla en el trabajo. En todo el día. Y en caso en que DEBAN comunicarse, lo hacen siempre por mail. En serio, que les pasa?

Los banners y demás formatos publicitarios online. Alguien los mira antes de hacer click en ‘cerrar’? Y si lo hacen, no es para decir ‘y esta maldita mierda porque’?

Los anuncios de perfumes. Lo hacen aposta?

La crisis. Si no nos invitaron a la fiesta, porque nos pasan la factura?

La gente que hace listas interminables porque sí. Que les pasa?